Tribunal argentino sigue la legislación internacional sobre violencia sexual

En la sentencia del caso sobre torturas y otros delitos en las cárceles clandestinas El Club Atlético, El Banco y El Olimpo de 23 de marzo de 2011, el Tribunal Oral Federal N. 2 de Buenos Aires dictamina la comisión de actos de violencia sexual. El Tribunal competente sigue el informe del juez de instrucción Daniel Rafecas y ratifica en la sentencia que la violencia sexual es una forma de tortura, citando directamente el amicus curiae presentado por ECCHR junto con el Profesor Theo van Boven.
 
Con esta sentencia, Argentina reconoce que la violencia sexual en los campos de prisioneros El Atlético, El Banco y El Olimpo se aplicó de manera sistemática y, por lo tanto, se utilizó, entre otras cosas, como un método de tortura. Argentina sigue así la jurisprudencia internacional y contribuye, con un paso esencial, a la lucha contra la impunidad de la violencia de género durante la dictadura.
 
De los dieciséis policías federales y militares procesados doce han sido condenados a cadena perpetua y cuatro a penas de veinticinco años de prisión. Se les acusa de tortura, asesinato y detención ilegal – entre otros – en 184 casos, acusaciones que en derecho internacional son calificadas como crímenes de lesa humanidad.
 
En octubre de 2010, el ECCHR, junto con el Profesor Theo van Boven, ex Relator Especial de Naciones Unidas sobre la cuestión de la tortura, presentó un amicus curiae compuesto por dos informes periciales ante el Tribunal Federal argentino. Los informes documentaban cuatro casos diferentes del proceso contra la dictadura militar. Abordaban cuestiones de derecho internacional tales como “la violencia sexual en tanto que método de tortura” y “los crímenes contra la humanidad bajo la represión militar”.

En el primer informe los peritos legales destacan que en los centros de detención clandestinos la violencia sexual se utilizaba especialmente contra las mujeres como una forma de tortura, entre otras cosas. Las presas de los campos de prisioneros El Atlético, El Banco y El Olimpo fueron abusadas sexualmente y violadas de forma brutal y sistemática por los guardias de seguridad con el conocimiento de los funcionarios de alto rango. En el centro de detención de la ESMA los militares mantuvieron a las prisioneras como esclavas sexuales.

El segundo informe se centra en las violaciones masivas de los derechos humanos que ocurrieron bajo la dictadura militar en Argentina y muestra que éstas constituyen una violación del derecho internacional. Las consecuencias de dichas violaciones de los derechos humanos no recaen únicamente en las víctimas directas sino que atentan contra toda la comunidad internacional. Este comportamiento criminal requiere un enfoque legal especial para que su carácter sistemático pueda ser valorado adecuadamente. Por lo tanto, estos crímenes han de ser clasificados legalmente como crímenes de lesa humanidad.
 
El co-autor Wolfgang Kaleck es uno de los abogado en Alemania de los casos de los argentino-alemanes víctimas de la dictadura argentina. Theo van Boven, profesor de derecho internacional en la Universidad de Maastricht, fue entre 2001 y 2004, el Relator Especial de la ONU sobre la cuestión de la tortura, y es miembro del Consejo Asesor del ECCHR. También fue director de la División de Derechos Humanos de la ONU de 1977 a 1982, durante la dictadura militar argentina.
 
La presentación de los informes periciales no sólo pone de manifiesto la existencia de un especial interés en el resultado de los procesos por violencia sexual ejercida contra las mujeres como una forma de tortura y en el enjuiciamiento de las graves violaciones de los derechos humanos en Argentina. Sino que a su vez muestra el alcance de los planes militares de exterminio, así como el importante papel de los tribunales argentinos en la aplicación, el diseño y el desarrollo del derecho internacional.

Ambos informes periciales pueden ser solicitados tanto en inglés como en español en .