Principios Rectores de Naciones Unidas para las Empresas y los derechos Humanos

10 de julio de 2013 – Los Principios Rectores de Naciones Unidas para las Empresas y los derechos Humanos (NU doc A/HRC/17/31), representa uno de los estándares más importantes reconocidos internacionalmente sobre la responsabilidad corporativa respecto de los derechos humanos. El apoyo unánime brindado por el Consejo de Derechos Humanos a los Principios Rectores de Naciones Unidas (NU), es un importante paso adelante para incrementar las obligaciones de las empresas respecto de los derechos humanos. El ECCHR ha seguido de cerca este proceso y hoy se enfoca en asegurar la implementación efectiva de los principios.
 
El ECCHR se mostró insatisfecho con el primer borrador de los Principios Rectores. Actualmente se enfoca en determinar cómo pueden usarse y desarrollarse los Principios Rectores para beneficiar a los afectados por las injusticias del mundo empresarial. Junto con nuestros colaboradores de la Fundación Friedrich Ebert, German Watch y Misereor, organizamos una conferencia internacional en noviembre del 2011, sobre el futuro de los Principios Rectores e invitamos a representantes de la política, los negocios, la academia y la sociedad civil. Además, en diversos informes estudiamos cuáles estándares de los Principios Rectores de NU se aplican a las empresas que producen pesticidas altamente tóxicos y cómo dichos Principios Rectores pueden ser usados para interpretar obligaciones corporativas de debida diligencia. 
 
Los Principios Rectores de NU implementan la regulación de NU sobre la obligación de proteger, respetar y remediar (“Protect, Respect, Remedy”) y establecen que la obligación primaria de proteger activamente los derechos humanos recae en los Estados. Según esta regulación, las empresas están obligadas a respetar dichos derechos. Así, los Principios Rectores brindan una descripción detallada del deber de las empresas de evaluar periódicamente los riesgos a los derechos humanos que surjan en todas sus actividades. Si estas evaluaciones revelan que existe riesgo o derechamente violaciones de los derechos humanos en el curso de sus actividades, la empresa está obligada a solucionarlo, además de evitar el riesgo o detener la violación. El tercer pilar de la regulación de NU y los Principios Rectores, se relaciona con los medios legales disponibles para los afectados por violaciones de los derechos humanos cometidas por empresas, a la hora de exigir sus derechos y recibir compensación. Es deber de los Estados, especialmente, asegurar el acceso apropiado a recursos judiciales y no judiciales y a mecanismos de compensación.