Más espectáculo que seguridad: Queja contra los certificados en la industria textil

Los certificados de seguridad y condiciones de trabajo en la industria textil, son de utilidad para la imagen empresarial, pero de poco sirven a los trabajadores de las cadenas de suministros y producción. Eso queda demostrado con el derrumbe del complejo de edificios Rana Plaza en Daka (Bangladesh) el 24 de abril del 2013, donde más de 1130 personas murieron y más de 2500 resultaron con lesiones graves.
 
TÜV Rheinland auditaba las instalaciones en Rana Plaza
 
Pocos meses antes del derrumbe, la empresa alemana de auditoría de servicios TÜV Rheinland hizo una certificación de las condiciones de producción de Phantom Apparel Ltd., llamada “auditoría social”. Sin embargo, la empresa no detectó que existían problemas relativos a la seguridad de la edificación, así como tampoco otras irregularidades.
 
El ECCHR sostiene que TÜV Rheinland ignoró los estándares exigibles para las empresas auditoras profesionales. No detectaron violaciones graves de los derechos humanos, como trabajo infantil, discriminación contra las mujeres, ausencia de sindicatos y horas extraordinarias obligatorias. Aún si pensamos que no es tarea de TÜV determinar la calidad estructural de la fábrica, entonces ¿por qué señalaron explícitamente que la construcción del edificio era buena?
 
TÜV Rheinland fue designada como empresa auditora por miembros de la Business Social Compliance Initiative (BSCI). La BSCI, por su parte, es una plataforma empresarial de la Asociación de Comercio Exterior (FTA), encargada de supervisar y mejorar las condiciones de trabajo y seguridad en muchos países.

 

Informe del caso TüV Rheinland. Auditoría instalaciones en Rana Plaza (inglés)

RanaPlaza_TueVRheinland_OECD_CaseReport.pdf (371.5 KiB)

Demanda contra TÜV Rheinland ante el Punto Nacional de Contacto de Alemania de la OCDE

El 2 de mayo de 2016 el ECCHR presentó, junto con los afectados por el colapso y las organizaciones FEMNET, medico Internacional y sindicatos como el Foro de Unidad de Trabajador@s Textiles y el Comrade Rubel Memorial Center de Bangladesh, una queja ante el Punto Nacional de Contacto (PNC) de la OCDE. La demanda se dirigió contra la empresa de certificación TÜV Rheinland y se presentó ante el ministerio federal de Economía en Berlín.
 
Las organizaciones sostienen que TÜV Rheinland contribuyó, a través de su informe, a las violaciones de los derechos humanos de los trabajadores de Rana Plaza, violando así las Las Directrices de la OCDE para las empresas multinacionales.
 
Los demandantes exigen a TÜV Rheinland que siga a la BSCI y se hagan cambios fundamentales a la supervisión de las empresas. EL objetivo es que las certificaciones cuenten con el acuerdo de los sindicatos, que sean públicas y se indemnice a los afectados en casos de certificaciones deficientes.
 
Los demandantes quieren que estos puntos se discutan con TÜV Rheinland en procesos de mediación de la OCDE, sin embargo, es preciso que antes el ministro de Economía ordene más investigaciones.
 
Queja ante la BSCI
 
El 7 de julio de 2015 el ECCHR, FEMNET, la Clean Clothes Campaign, Medico International, y el Colectivo de Antropólogos Activistas de Bangladesh, presentaron conjuntamente una queja ante la BSCI. Las organizaciones exigían que se hicieran públicos el contrato de auditorías y los informes de TÜV Rheinland y otras empresas para Rana Plaza; además exigían la modificación de los criterios de aprobación de los informes de inspección. “Las certificaciones no dicen mucho. Los consumidores tienen que saber exactamente qué aspectos son evaluados” dice Miriam Saage Maaß, directora del programa de Empresas y Derechos Humanos del ECCHR. “Pero sobre todo, debemos ser capaces de hacer responsables por sus acciones a las empresas de certificación”

Questions & Answers. Queja ante la BSCI en la auditorüia de TüV Rheinland (inglés y alemán)

Primera Reunión entre el ECCHR y FTA/ BSCI

El 19 de noviembre de 2015 el ECCHR se reunió con el director general de la Asociación de comercio exterior (FTA), Christian Ewert, así como con el director ejecutivo de la BSCI, Darrell Doren en Berlín. Ahí los ejecutivos reconocieron que las auditorías son de limitada utilidad en el caso de personas trabajando en producción global y cadenas de suministro. También estaban de acuerdo con la mayor participación de los trabajadores en el marco legal fijado por la BSCI y en el hecho de que es necesario clarificar responsabilidades. También creen que es necesario discutir y establecer sanciones en casos de auditorías negligentes, incluyendo una posible exclusión de la empresa cuestionada, del grupo de auditores acreditados por la BSCI.
 
El ECCHR exige que los informes de auditoría sean públicos
 
El ECCHR saluda la voluntad de la BSCI por mejorar la responsabilidad en el futuro, pero le exige una declaración o respuesta concreta ante la queja presentada. La BSCI debe también reconocer públicamente que el informe fue negligente y que ahora deben tomarse medidas apropiadas al respecto. El ECCHR recalca que la discusión en Berlín debe conducir a que los demandados hagan declaraciones públicas.
 
Ahora la BSCI está dispuesta a reunirse con el ECCHR y con las otras organizaciones con el fin de discutir el problema. Así, los trabajadores pueden iniciar acciones legales contra la empresa auditora.
 
Dado que la reunión fue avisada con poca antelación, no todas las organizaciones pudieron asistir. Asimismo, no podrán solucionarse todos los aspectos contenidos en la demanda por la disposición limitad de la BSCI para discutir. El Colectivo de Antropólogos Activistas de Bangladesh criticó, especialmente, la negativa de la BSCI a debatir los argumentos centrales de la demanda y a que no anticipó la responsabilidad de TÜV Rheinland. La BSCI aún no toma medidas para responsabilizar a TÜV Rheinland en los términos de la demanda.

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