Caso Elisabeth Käsemann
El
juicio oral por el asesinato de Elisabeth Käsemann ha comenzado el 26 de
febrero de 2010. La República Alemana es parte en el procedimiento como
acusación particular. El juicio contra ocho militares por los delitos cometidos
en el centro clandestino de tortura „El Vesubio" comenzó el 26 de febrero de
2010, tras haber sido aplazado en varias ocasiones, ante el Tribunal Oral
Federal Nº4 de Buenos Aires. A los acusados se les imputan delitos de violación
de derechos humanos de 157 víctimas, y se estima que la vista oral se
prolongará varios meses. Entre los casos que serán juzgados se encuentra el del
asesinato de la ciudadana alemana Elisabeth Käsemann, el 23 ó 24 de mayo de
1977. La República Federal de Alemania se ha presentado en el proceso como
acusación particular, a cargo de su propio abogado.
De entre los acusados por el caso de Elisabeth Käsemann, se encuentra el comandante del centro El Vesubio, Pedro Durán Sáenz, cuya detención por presunto asesinato ya fue solicitada el pasado 21 diciembre de 2001, por el Juzgado de Primera Instancia de Nürnberg, decretando igualmente la República Alemana una orden de extradición. En 1998 se iniciaron procedimientos en Alemania impulsados por la Coalición contra la Impunidad, una red de organizaciones de derechos humanos, legales y religiosas. Debido a las leyes argentinas de amnistía, que hasta 2003 garantizaban la impunidad de los militares en su propio país, numerosas acciones penales se llevaron a cabo en países como Italia, España, Francia, Suecia y Alemania.
La Fiscalía de Nürnberg-Fürth llegó a investigar a hasta 80 militares argentinos por su participación en 40 casos de desapariciones y asesinatos de ciudadanos alemanes o descendientes de alemanes. Algunas de estas investigaciones continúnan. Además de la orden internacional de detención contra Durán Sáenz, se han decretado órdenes contra cuatro antiguos militares, como Jorge Rafael Videla, antiguo Presidente de la Junta, que como cabeza de la misma, está imputado como autor mediato de los asesinatos.
Elisabeth Käsemann fue secuestrada el 9 de marzo de 1977 en Buenos Aires, siendo trasladada en primer lugar a Campo Palermo y posteriormente a El Vesubio, donde fue brutalmente tortuada tal y como han declarado testigos supervivientes que compartieron con ella cautiverio, y que posteriormente fueron liberados. En la noche del 23 al 24 mayo de 1997 Käsemann fue fusilada. El gobierno argentino sostuvo que cerca de la localidad de Monte Grande, donde Käsemann y otros 15 prisioneros fueron hallados sin vida, tuvo lugar un tiroteo entre militares y guerrilleros. Esta noticia fue oficialmente anunciada por primera vez el 6 de junio de 1977 con motivo del partido de fútbol entre Argentina y Alemania, declarándose manifiestamente falsa ya que de acuerdo con informes y testimonios de testigos, Elisabeth Käsemann aún permanecía en El Vesubio pocos días antes de su muerte. Los análisis realizados con posterioridad en Alemania revelaron que fue disparada en el cuello y la espalda a corta distancia. Su familia, y sobre todo su padre, el Profesor de Teología de Tübingen, Ernst Käsemann, intentaron, en vano, convencer al entonces Gobierno Alemán para que se comprometiera plenamente en el caso de su hija. El Ministerio Fiscal de Tübingen inició un procedimiento en 1980, que no derivó en ninguna investigación digna de mención
El juicio en curso, es parte de una amplia red de investigaciones contra un gran número de miembros del Primer Cuerpo del Ejército, responsable del área en el que se encontraba situado El Vesubio. En el curso de estos procedimientos debemos destacar la comparecencia del antiguo Jefe de la Junta Militar, Jorge Rafael Videla, por su participación en la comisión de diversos crímenes, entre ellos, el asesinato de Elisabeth Käsemann. La familia Käsemann está igualmente representada en el proceso como acusación particular.
De entre los acusados por el caso de Elisabeth Käsemann, se encuentra el comandante del centro El Vesubio, Pedro Durán Sáenz, cuya detención por presunto asesinato ya fue solicitada el pasado 21 diciembre de 2001, por el Juzgado de Primera Instancia de Nürnberg, decretando igualmente la República Alemana una orden de extradición. En 1998 se iniciaron procedimientos en Alemania impulsados por la Coalición contra la Impunidad, una red de organizaciones de derechos humanos, legales y religiosas. Debido a las leyes argentinas de amnistía, que hasta 2003 garantizaban la impunidad de los militares en su propio país, numerosas acciones penales se llevaron a cabo en países como Italia, España, Francia, Suecia y Alemania.
La Fiscalía de Nürnberg-Fürth llegó a investigar a hasta 80 militares argentinos por su participación en 40 casos de desapariciones y asesinatos de ciudadanos alemanes o descendientes de alemanes. Algunas de estas investigaciones continúnan. Además de la orden internacional de detención contra Durán Sáenz, se han decretado órdenes contra cuatro antiguos militares, como Jorge Rafael Videla, antiguo Presidente de la Junta, que como cabeza de la misma, está imputado como autor mediato de los asesinatos.
Elisabeth Käsemann fue secuestrada el 9 de marzo de 1977 en Buenos Aires, siendo trasladada en primer lugar a Campo Palermo y posteriormente a El Vesubio, donde fue brutalmente tortuada tal y como han declarado testigos supervivientes que compartieron con ella cautiverio, y que posteriormente fueron liberados. En la noche del 23 al 24 mayo de 1997 Käsemann fue fusilada. El gobierno argentino sostuvo que cerca de la localidad de Monte Grande, donde Käsemann y otros 15 prisioneros fueron hallados sin vida, tuvo lugar un tiroteo entre militares y guerrilleros. Esta noticia fue oficialmente anunciada por primera vez el 6 de junio de 1977 con motivo del partido de fútbol entre Argentina y Alemania, declarándose manifiestamente falsa ya que de acuerdo con informes y testimonios de testigos, Elisabeth Käsemann aún permanecía en El Vesubio pocos días antes de su muerte. Los análisis realizados con posterioridad en Alemania revelaron que fue disparada en el cuello y la espalda a corta distancia. Su familia, y sobre todo su padre, el Profesor de Teología de Tübingen, Ernst Käsemann, intentaron, en vano, convencer al entonces Gobierno Alemán para que se comprometiera plenamente en el caso de su hija. El Ministerio Fiscal de Tübingen inició un procedimiento en 1980, que no derivó en ninguna investigación digna de mención
El juicio en curso, es parte de una amplia red de investigaciones contra un gran número de miembros del Primer Cuerpo del Ejército, responsable del área en el que se encontraba situado El Vesubio. En el curso de estos procedimientos debemos destacar la comparecencia del antiguo Jefe de la Junta Militar, Jorge Rafael Videla, por su participación en la comisión de diversos crímenes, entre ellos, el asesinato de Elisabeth Käsemann. La familia Käsemann está igualmente representada en el proceso como acusación particular.